"La realidad vista a través de esta cámara es más Real" - Subcomandante Marcos. La rebelión del ejército Zapatista, sus raíces históricas y sus lecciones que nos pueden ayudar en el presente y en el futuro.
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MEMORIES ECOSISTÉMICAS DE LA CIUDAD
MEMORIES ECOSISTÉMICAS DE LA CIUDAD
Propuesta de colaboración con el Bornlab (El Borne CCM) para una aproximación colectiva al imaginario contemporáneo de los recursos naturales y el territorio, a partir de la puesta en común sobre cuestiones geopolíticas de actualidad que tienen un eco en la ciudad de Barcelona.
La presente edición del grupo de estudios comunitarios “Memorias ecosistémicas de la ciudad” propone una serie de sesiones en que aproximarnos colectivamente al imaginario contemporáneo de los recursos naturales y el territorio, a partir de la puesta en común de algunas cuestiones geopolíticas de actualidad que tienen un eco en la ciudad de Barcelona.
A través de las aportaciones de diversas de entidades y personas que nos conectan con los archivos críticos, las movilizaciones sociales y las iniciativas culturales de la ciudad abordamos la recuperación de formas comunitarias de organización social agrícola en las pedagogías contemporáneas, imágenes y lemas de movimientos de protección de la tierra hoy en lucha, así como la reflexión, desde varias cosmovisiones, sobre el patrimonio cultural y en conexión con problemáticas medioambientales que afectan diferentes contextos internacionales.
El programa está concebido con una metodología participada que incluye grupos de trabajo donde poner en común saberes, compartiendo miradas entre las invitadas y las participantes.
En los diferentes encuentros se discute en torno a propuestas culturales que exploran la relación entre memoria, comunidad y ecología desde la experimentación colaborativa y la acción pública y que quedan recogidas en el fanzíne que se distribuye en la sesión de despedida.
El Grupo de Estudios Comunitarios es una propuesta de Bornlab, el programa de mediación comunitaria del Borne CCM con la colaboración de Coalició Prou Complicitat amb Israel, La Colectiva de Chilenas de Barcelona, Comunitat Palestina de Barcelona, Laboratorio Móvil, OVNI (observatori de Vídeo No identificat) , Ruangrupa i docents i investigadores de l’Institut Català d’Antropologia, el Col·legi de Psicòlegs de Barcelona, l’Escola Massana i la Universitat de Barcelona.
Más información e inscripciones: elbornculturaimemoria/
Jueves 8.2.24 de 18 h a 19:30 h
A través del archivo audiovisual reflexionamos sobre movimientos liderados por comunidades de Chiapas, Palestina o Ecuador que se organizan en contra del deterioro de sus ecosistemas y reivindican el derecho de uso y protección de la tierra.
1_ Tierra y tradición
Archivos del Observatorio 1999
FENÓMENOS INTERACTIVOS
/ CONTEXTO 1994 - 2020
Archivos del Observatorio 1999
OVNI 1999 está dedicado temáticamente al recorrido que va de lo social a lo íntimo y viceversa; entendido como un tejido continuo. Memoria/Ficción colectiva, Sueños/recuerdos personales. Standars y arquetipos e irreductibilidad individual.Paranoia mediática y relatos de esquizofrenia.Pasiones sociales e historias de amor. El «sueño americano», el «sueño europeo». Zonas Autónomas Temporales y Otros Mundos.
Programación temática
Hall y Auditorio. Proyecciones simultaneas.
Centre de Cultura Contemporània de Barcelona
Montalegre 5. 08001 Barcelona
Una investigación sobre el fraude en las elecciones de 2006 en México, en las que el izquierdista Manuel López Obrador perdió frente al candidato de la derecha, Felipe Calderón.
Sin títuloConstelaciones del Observatorio de Vídeo No Identificado
Presentación en el PEI del MACBA 2023-2024
Una herramienta para explorar
El Observatorio de Vídeo No Identificado es una potente herramienta para la incursión por entre los «oasis» que resisten a la extensión del desierto . Incursión en el sentido de exploración y viaje, a la vez físico e iniciático, apertura al encuentro con lo inaudito que nunca deja igual.
«Volver a abrir el campo de la experimentación»
A su manera situada, modesta, funambulista con la Institución — una de las prácticas que ovni ha perseguido desde el principio resuena con esa voz indígena que se alzó con fuerza, en la misma mitad de los ‘90, desde el corazón de la selva: Voz de las comunidades sin voz, que no ha cesado, voz enmascarada, donde la máscara se vuelve una forma de comparecer que subvierte desde el principio la unificación global tecnocapitalista y sus «mecanismos para separar esa cría de la tierra de su madre» (Ailton Krenak) (1) . Esa práctica consiste en «volver a abrir el campo de la experimentación» — volver a recuperar la apertura, lo incisivo, la cercanía y la conmoción crítica que había tenido el vídeo en sus inicios. Volver a traer el documental independiente, el testimonio, la visión poética, el trabajo de archivo (2) .
Por tanto, el trabajo de ovni–desorg va más allá de las consideraciones banales sobre el vídeo y el audiovisual, la diferencia con el cine o las cuestiones técnicas. El proyecto es una herramienta brutal porque a lo largo de los años se vuelve más y más evidente que el vídeo, el archivo, la imagen son, en la sociedad de la imagen en que vivimos, herramientas fundamentales que ayudan a pensar el presente. — Pensar, decía DH Lawrence , no consiste, como se cree, en recuperar datos obsoletos y extraer conclusiones falsas. Pensar consiste en un descubrimiento, que se hace con todo el cuerpo y cuyo comienzo es generalmente doloroso (3) . Descubrimiento doloroso en cuanto rompe la aparente normalidad unívoca, el caparazón que nos encierra y nos ciega, grieta (4) — íntima y poética o política y comunitaria— que abre a formas más vitales, más amables, más reparadoras y más ricas de habitar, los oasis (5) .
Vivimos una época de guerra sin fin. Una guerra cuyo objetivo es perpetuarse y perpetuándose imponer un «eje temporal global» unificado, como decía Kader Attia al final de su conferencia (6) . O dicho con las palabras de Ailton Krenak: «Mientras la humanidad va distanciándose de su lugar, un montón de astutas corporaciones va adueñándose de la Tierra. Nosotros, la humanidad [que nos han dicho que somos, aislándonos de ese organismo del que somos parte, la Tierra] vamos a vivir en ambientes artificiales producidos por las mismas corporaciones que devoran selvas, montañas y ríos.» (7)
Pero en el interior de este proceso se producen rupturas (8) , rupturas que a veces ocurren, que rompen el tiempo lineal, el tiempo de una repetición normalizada que se quiere eterna. Rupturas que pliegan el tiempo de la subjetividad y de las cosas, rupturas intempestivas e insospechadas que abren el campo de lo posible — y dejan advenir voces de Egipto, Líbano, Marruecos o el pueblo Palestino en el exilio (9) , voces de la selva y los ancestros, testimonios y visiones desde la India o desde Génova o Argentina en la revuelta, voces de la Frontera y de las Colonias, cosmovisiones indígenas o africanas, Aymara o Quechua o del Senegal— voces, presencias y experiencias de ruptura que también emergen aquí, en Barcelona, decoloniales, feministas, o de pura revuelta contra el capital y su mundo.
Una constelación contra el olvido
En cuanto proyecto de investigación y creación, Ovni es en el sentido más profundo un archivo de las rupturas y , por tanto, en cuanto el archivo es —como se incluye en los debates contemporáneos— una herramienta de la historia y la historia la escriben los vencedores, como decía Walter Benjamin, ovni es también una ruptura de los archivos (10) , pues, como también decía Benjamin, «Ni siquiera los muertos estarán a salvo si el enemigo vence… Y ese enemigo no ha cesado de vencer» (11) . Ovni es así una constelación contra el olvido — es una invitación a proseguir —de manera artística, poética o experimental— lo que se ha abierto en las rupturas epocales — que son también momentos de bifurcación de continentes perceptivos — donde la realidad está en juego.
Es lo que veíamos el otro día con Elvira Espejo Ayca (12) , donde frente al tipo de «saber» occidental, que continuamente «corta» o separa (emoción y razón, arte y ciencia, naturaleza y cultura) para situarse desde arriba como domesticación y dominación del ser humano, nos presentaba la potencia de la «crianza mutua» como despliegue de «interconectividades» y «cuidado y atención máxima», donde se aprende a través de la retina, el tacto, la sensación de todo el cuerpo, dando lugar a una sensibilidad y una manera de vivir donde ya no eres «tú» lo importante, sino que la vitalidad de la Tierra es lo importante —«The Earth» de la que hablaba Achille Mbembe a partir de ontologías Yoruba y Dogon (13) —, cuidar lo que te cuida, proteger lo que te protege, mutar con lo que muta, atender a lo que continuamente emerge...
Ovni es una constelación contra el olvido pues los momentos de ruptura o las fulguraciones visionarias vuelven a cerrarse bajo la inercia de la normalidad, pero quedan trazas, huellas, voces. Y si desde algún lugar vale la pena seguir pensando es desde esos momentos que resquebrajan el continuum de la historia reciente, desde la experiencia más alta.
Una invitación al encuentro
Pensar hoy es pensar no solo con palabras, es pensar con la gestualidad del cuerpo y con los cuerpos sonoros, es pensar con imágenes que nos hieren o nos alientan, o con puros enigmas del tiempo, es convocar a los espectros en el umbral de nuestra participación en el mundo. Pensar hoy es pensar desde la escucha y desde la apertura al Encuentro con lo inaudito no solo humano. Como amigo y colaborador externo de ovni, veo que una dimensión fundamental del proyecto, que yo he encontrado en su centro, está en la invitación al encuentro — como forma de continuar lo que se abre con la ruptura — que está en el corazón del pensar, del delirar, del tratar de llevar adelante prácticas de libertad.
Invitación al encuentro que comenzaba con proyectos de autoría —también anónima o sin-identificar— que enviaban cosas para proyectar desde muchos lugares, próximos y lejanos, y que seguía con la invitación al encuentro con lo que se iba a buscar y que resonaba con lo que llegaba. Invitación al encuentro con las voces y proyectos que en Barcelona emergían en ruptura o en disonancia con la monoforma y con el «eje temporal global» donde «There is no alternative». Desde Espai en Blanc, a la Cofradía Sufí senegalesa de los Baye Fall, 15M bcnTV o el grupo de «Ciutat Morta». — El objetivo exotérico no era capturarlos para neutralizarlos en la Institución Cultural , sino, desde sus márgenes, tensar la Institución para sacar de quicio su tendencia a encerrarse sobre sí misma y volverse irrespirable, bajo su epistemología de expertos y sus procedimientos entre el management y la burocracia. — Pero el objetivo no quedaba solo allí, no era para nada exterior. El objetivo esotèrico era y sigue siendo el viaje mismo de la investigación y del encuentro, proseguir y ampliar la conversación, y la experimentación. Como decía Hölderlin: «La vida del espíritu entre amigos, el pensamiento que se forma en el intercambio de palabra por escrito y de viva voz son necesarios a los que buscan. Fuera de esto somos por nosotros mismos sin pensamiento. Pensar pertenece a la figura sagrada que juntos figuramos» (14) .
— Paradójicamente la posibilidad de los encuentros es más intensa cuanto más descoyuntado está el tiempo, cuanto mayor es la interrupción y la alteración del tiempo lineal homogéneo. Sin embargo, el viaje
Conversando en un bar de San Cristobal de las Casas con un vecino del barrio, que nos cuenta su visión de la lucha y unas reflexiones sobre la historia de México.