Sus oponentes la llaman la Asesina Verde. A Vandana Shiva le han dado el Bullshit Award en su lucha contra la pobreza. TIME dice que es la heroína de nuestros tiempos, un incono para los jóvenes de todo el mundo. Los documentalistas siguieron a Vandana dos años, desde su granja orgánica en el Himalaya, hasta las más altas instituciones de poder del mundo. Vandana Shiva lucha contra corporaciones como Monsanto, una gran empresa norteamericana de Biotecnología, cuando ellos intentaron patentar una variedad de semillas de trigo utilizada tradicionalmente en la India.
Resistencia
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Un helicóptero militar circula en el cielo como una avispa maligna. En la superficie, el caos después del ataque. Una secuencia de planos que se suceden a ritmo acelerado - personas sangrando, coches en llamas y soldados aturdidos. Un saludo-postal desde Beirut, tan amargo y cínico que sólo puede proceder de una ciudad en guerra consigo misma. El único diálogo de la película crea una sorprendente connotación: Beirut es París, o Madrid, o cualquier otra metrópolis. El guión ya existe: jóvenes sin perspectivas, bombardeos, drogas, armas, soldados. Ha llegado la postal.
Sin títuloEscuchando las palabras tzotzil de un hombre que ha vivido como esclavo y que nos cuenta sus recuerdos. La conversación es traducidas por su hijo al castellano, y jugando en el campo están los nietos. Toda una generación que nos demuestra su digna lucha cotidiana, la lucha de los zapatistas.
Conversando en un bar de San Cristobal de las Casas con un vecino del barrio, que nos cuenta su visión de la lucha y unas reflexiones sobre la historia de México.
Documenta los origenes en Chiapas, y a nivel nacional, de la rebelión del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional a través de las negociaciones iniciales con el gobierno Mexicano. 6 Muestra de Vídeo & Fenómenos Interactivos
Cuando la realizadora Mai Masri vuelve a su ciudad de Nablus después de haber pasado catorce años fuera, se encuentra con una nueva generación de luchadores palestinos: los niños de la Intifada.
Sin títuloHasta que ocurrió la terrible e impactante masacre en el 1982, mucha gente no sabía que existía el campo de refugiados Shatila en el Líbano. Situado en el llamado "cinturón de la miseria", más de 15.000 palestinos y libaneses viven en Shatila, compartiendo una vida en la que todos sufren el desplazamiento, el desempleo y la pobreza. Cincuenta años después del exilio de sus abuelos de Palestina, los niños de Shatila intentan enfrentarse a la realidad de ser refugiados en un campo que ha pasado por un asedio, una masacre y hambruna.
Sin títuloJunio de 2013: un grupo de 800 personas entran en un cine abandonado del centro de Barcelona para proyectar un documental. Una vez dentro, cambian el nombre del edificio: el antiguo "Palacio del Cine" se llama a partir de ahora "Cine Patricia Heras". ¿Quién fue Patricia? Porqué decidió quitarse la vida? Y lo más importante: ¿qué tiene que ver Barcelona con su muerte? Una acción de desobediencia, con fuerte contenido simbólico y un gran impacto mediático, que busca --a través de la historia de Patricia-- dar a conocer la otra cara de Barcelona, la Ciudad Muerta.
Sin títuloEn colaboración con el Comité de Liberación 25 de Noviembre, este documental denuncia las violaciones a los Derechos Humanos cometidas por el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz durante las movilizaciones sociales que estremecieron Oaxaca en 2006 y que dieron como resultado más de 25 asesinatos en el movimiento popular. Compromiso cumplido descubre una estrategia de terrorismo de estado implementada y la impunidad en que permanecen sus autores.
Sin títuloConstelaciones del Observatorio de Vídeo No Identificado
Presentación en el PEI del MACBA 2023-2024
Una herramienta para explorar
El Observatorio de Vídeo No Identificado es una potente herramienta para la incursión por entre los «oasis» que resisten a la extensión del desierto . Incursión en el sentido de exploración y viaje, a la vez físico e iniciático, apertura al encuentro con lo inaudito que nunca deja igual.
«Volver a abrir el campo de la experimentación»
A su manera situada, modesta, funambulista con la Institución — una de las prácticas que ovni ha perseguido desde el principio resuena con esa voz indígena que se alzó con fuerza, en la misma mitad de los ‘90, desde el corazón de la selva: Voz de las comunidades sin voz, que no ha cesado, voz enmascarada, donde la máscara se vuelve una forma de comparecer que subvierte desde el principio la unificación global tecnocapitalista y sus «mecanismos para separar esa cría de la tierra de su madre» (Ailton Krenak) (1) . Esa práctica consiste en «volver a abrir el campo de la experimentación» — volver a recuperar la apertura, lo incisivo, la cercanía y la conmoción crítica que había tenido el vídeo en sus inicios. Volver a traer el documental independiente, el testimonio, la visión poética, el trabajo de archivo (2) .
Por tanto, el trabajo de ovni–desorg va más allá de las consideraciones banales sobre el vídeo y el audiovisual, la diferencia con el cine o las cuestiones técnicas. El proyecto es una herramienta brutal porque a lo largo de los años se vuelve más y más evidente que el vídeo, el archivo, la imagen son, en la sociedad de la imagen en que vivimos, herramientas fundamentales que ayudan a pensar el presente. — Pensar, decía DH Lawrence , no consiste, como se cree, en recuperar datos obsoletos y extraer conclusiones falsas. Pensar consiste en un descubrimiento, que se hace con todo el cuerpo y cuyo comienzo es generalmente doloroso (3) . Descubrimiento doloroso en cuanto rompe la aparente normalidad unívoca, el caparazón que nos encierra y nos ciega, grieta (4) — íntima y poética o política y comunitaria— que abre a formas más vitales, más amables, más reparadoras y más ricas de habitar, los oasis (5) .
Vivimos una época de guerra sin fin. Una guerra cuyo objetivo es perpetuarse y perpetuándose imponer un «eje temporal global» unificado, como decía Kader Attia al final de su conferencia (6) . O dicho con las palabras de Ailton Krenak: «Mientras la humanidad va distanciándose de su lugar, un montón de astutas corporaciones va adueñándose de la Tierra. Nosotros, la humanidad [que nos han dicho que somos, aislándonos de ese organismo del que somos parte, la Tierra] vamos a vivir en ambientes artificiales producidos por las mismas corporaciones que devoran selvas, montañas y ríos.» (7)
Pero en el interior de este proceso se producen rupturas (8) , rupturas que a veces ocurren, que rompen el tiempo lineal, el tiempo de una repetición normalizada que se quiere eterna. Rupturas que pliegan el tiempo de la subjetividad y de las cosas, rupturas intempestivas e insospechadas que abren el campo de lo posible — y dejan advenir voces de Egipto, Líbano, Marruecos o el pueblo Palestino en el exilio (9) , voces de la selva y los ancestros, testimonios y visiones desde la India o desde Génova o Argentina en la revuelta, voces de la Frontera y de las Colonias, cosmovisiones indígenas o africanas, Aymara o Quechua o del Senegal— voces, presencias y experiencias de ruptura que también emergen aquí, en Barcelona, decoloniales, feministas, o de pura revuelta contra el capital y su mundo.
Una constelación contra el olvido
En cuanto proyecto de investigación y creación, Ovni es en el sentido más profundo un archivo de las rupturas y , por tanto, en cuanto el archivo es —como se incluye en los debates contemporáneos— una herramienta de la historia y la historia la escriben los vencedores, como decía Walter Benjamin, ovni es también una ruptura de los archivos (10) , pues, como también decía Benjamin, «Ni siquiera los muertos estarán a salvo si el enemigo vence… Y ese enemigo no ha cesado de vencer» (11) . Ovni es así una constelación contra el olvido — es una invitación a proseguir —de manera artística, poética o experimental— lo que se ha abierto en las rupturas epocales — que son también momentos de bifurcación de continentes perceptivos — donde la realidad está en juego.
Es lo que veíamos el otro día con Elvira Espejo Ayca (12) , donde frente al tipo de «saber» occidental, que continuamente «corta» o separa (emoción y razón, arte y ciencia, naturaleza y cultura) para situarse desde arriba como domesticación y dominación del ser humano, nos presentaba la potencia de la «crianza mutua» como despliegue de «interconectividades» y «cuidado y atención máxima», donde se aprende a través de la retina, el tacto, la sensación de todo el cuerpo, dando lugar a una sensibilidad y una manera de vivir donde ya no eres «tú» lo importante, sino que la vitalidad de la Tierra es lo importante —«The Earth» de la que hablaba Achille Mbembe a partir de ontologías Yoruba y Dogon (13) —, cuidar lo que te cuida, proteger lo que te protege, mutar con lo que muta, atender a lo que continuamente emerge...
Ovni es una constelación contra el olvido pues los momentos de ruptura o las fulguraciones visionarias vuelven a cerrarse bajo la inercia de la normalidad, pero quedan trazas, huellas, voces. Y si desde algún lugar vale la pena seguir pensando es desde esos momentos que resquebrajan el continuum de la historia reciente, desde la experiencia más alta.
Una invitación al encuentro
Pensar hoy es pensar no solo con palabras, es pensar con la gestualidad del cuerpo y con los cuerpos sonoros, es pensar con imágenes que nos hieren o nos alientan, o con puros enigmas del tiempo, es convocar a los espectros en el umbral de nuestra participación en el mundo. Pensar hoy es pensar desde la escucha y desde la apertura al Encuentro con lo inaudito no solo humano. Como amigo y colaborador externo de ovni, veo que una dimensión fundamental del proyecto, que yo he encontrado en su centro, está en la invitación al encuentro — como forma de continuar lo que se abre con la ruptura — que está en el corazón del pensar, del delirar, del tratar de llevar adelante prácticas de libertad.
Invitación al encuentro que comenzaba con proyectos de autoría —también anónima o sin-identificar— que enviaban cosas para proyectar desde muchos lugares, próximos y lejanos, y que seguía con la invitación al encuentro con lo que se iba a buscar y que resonaba con lo que llegaba. Invitación al encuentro con las voces y proyectos que en Barcelona emergían en ruptura o en disonancia con la monoforma y con el «eje temporal global» donde «There is no alternative». Desde Espai en Blanc, a la Cofradía Sufí senegalesa de los Baye Fall, 15M bcnTV o el grupo de «Ciutat Morta». — El objetivo exotérico no era capturarlos para neutralizarlos en la Institución Cultural , sino, desde sus márgenes, tensar la Institución para sacar de quicio su tendencia a encerrarse sobre sí misma y volverse irrespirable, bajo su epistemología de expertos y sus procedimientos entre el management y la burocracia. — Pero el objetivo no quedaba solo allí, no era para nada exterior. El objetivo esotèrico era y sigue siendo el viaje mismo de la investigación y del encuentro, proseguir y ampliar la conversación, y la experimentación. Como decía Hölderlin: «La vida del espíritu entre amigos, el pensamiento que se forma en el intercambio de palabra por escrito y de viva voz son necesarios a los que buscan. Fuera de esto somos por nosotros mismos sin pensamiento. Pensar pertenece a la figura sagrada que juntos figuramos» (14) .
— Paradójicamente la posibilidad de los encuentros es más intensa cuanto más descoyuntado está el tiempo, cuanto mayor es la interrupción y la alteración del tiempo lineal homogéneo. Sin embargo, el viaje