Organizado mediante espasmos, micro repeticiones y rayones, C.H.A.O.S. resulta de un shock nervioso ante las contradicciones simultáneas de la información mediática.
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Documentos reales de casting para "jóvenes mamas EE.UU." 6 Muestra de Vídeo & Fenómenos Interactivos.
Sin títuloDocumentos reales de casting para "chicas wonberbra" y similares. 6ª Muestra de Vídeo & Fenómenos Interactivos
Sin títuloTierna cadencia, imágenes de los primeros pasos en esta vida...
Sin títuloTerribles agentes psíquicos se infiltran mediante secretas punciones mediáticas.
(...) Sin ningún pudor, el 28 de febrero, en plena emergencia por Coronavirus –en 5 días se habían alcanzado los 110 infectados oficiales en la zona, ya fuera de control–, la patronal industrial italiana, Confindustria, inició una campaña en redes con el hashtag #YesWeWork. “Tenemos que bajar el tono, hacer entender a la opinión pública que la situación se está normalizando, que la gente puede volver a vivir como antes”, dijo el presidente de Confindustria Lombardía, Marco Bonometti, en los medios.
El mensaje del vídeo promocional para los socios internacionales era un despropósito: “Se han diagnosticado casos de Coronavirus en Italia, pero como en muchos otros países”, minimizaban. Y mentían: “El riesgo de infección es bajo”. Echaban la culpa a los medios por un injustificado alarmismo, y mientras mostraban a obreros trabajando en sus fábricas presumían de que todas las fábricas continuarían “abiertas y a pleno rendimiento, como siempre”.
Echaban la culpa a los medios por un injustificado alarmismo, y mientras mostraban a obreros trabajando en sus fábricas presumían de que todas las fábricas continuarían “abiertas y a pleno rendimiento, como siempre”.
Tan solo cinco días después estalló el enorme brote de contagios y muertes que acabó siendo el más importante de Italia y de Europa. Pero ni así retiraron la campaña, ni mucho menos se plantearon cerrar las fábricas.
Extracto del articulo:
Bérgamo, la masacre que la patronal no quiso evitar.
El área de Italia más devastada por la Covid-19 es un gran polo industrial. No se declaró nunca zona roja debido a las presiones de los empresarios. El coste en vidas humanas ha sido catastrófico.
Alba Sidera, Roma, 10/04/2020