Soraida es una mujer Palestina que vive en Ramallah, en los territorios ocupados. Vemos su lucha diaria para conservar su humanidad en medio de la opresión. En su barrio, no todas las mujeres usan el velo, los hombres no suelen recitar lemas políticos vacíos y los jóvenes no tienen bombas atadas a sus cuerpos. La vida sigue a pesar de los toques de queda y puntos de control que les encarcelan en una jaula sin rejas. Soraida nos invita a entrar en su mundo, el de su familia y sus vecinos; a través de sus actividades cotidianas descubrimos el peor aspecto de vivir en un estado de sitio: la pérdida de control sobre su propia vida. Soraida comparte sus reflexiones sobre la vida en Palestina y su rechazo al odio y la violencia.
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La novelista y realizadora Liana Badr recorre distintos pueblos de Cisjordania para conocer su vida cotidiana, alterada por los checkpoints: niños que se levantan a las cinco de la madrugada para cruzar la valla y llegar a clase; agricultores que no pueden pisar sus tierras...
Observatorio de Vídeo No Identificado (OVNI)La película habla de la vida de cuatro jóvenes del campo de refugiados que sueñan con invitar a Rogers Waters (Pink Floyd), para qué dé un concierto en su campo, adentrándonos así en la vida de estos jóvenes, en sus luchas y en la dureza cotidiana a la cual se enfrentan para sobrevivir.
Sin título“El 19 de diciembre de 2008, el movimiento Free Gaza zarpó desde Chipre en dirección a Palestina. Nuestro objetivo era romper el bloqueo israelí sobre la franja de Gaza. Fuimos los últimos extranjeros que lograron entrar y quedarse en Gaza. Nos vimos envueltos en algo que nadie se esperaba.”
La voz de una guía turística acompaña las imágenes de súper 8 grabadas por el padre de la realizadora durante una visita familiar a Palestina e Israel en los años 70. Un retrato irónico que ofrece una alternativa a las imágenes de los mass media.
Cuando Israel se retiró de la península del Sinaí en 1982, la ciudad de Rafah se vio bruscamente dividida, entre Egipto y Gaza, por un inmenso muro de metal y hormigón. Algunas familias se encontraron divididas por una frontera internacional de máxima seguridad, aunque en muchos casos menos de 100 metros separaban sus casas. Pronto, familias influyentes trasladaron sus negocios bajo tierra, a través de decenas de túneles secretos cavados por debajo de la valla israelí. Todo se mueve a través de los túneles de Rafah: desde cigarrillos a drogas, dinero o personas. Es una empresa enorme, en la que se gana cinco veces el sueldo medio de Gaza. Es un negocio familiar que pasa de padre a hijo y siempre - por razones de seguridad además de económicas - se mantiene dentro de la familia.
Sin títuloImágenes ambientales de orquídeas abriéndose plantas brotando nubes y agua superpuestas sobre imágenes de la masacre del campo de refugiados de Sabra y Chatila en 1982 en el Líbano con la voz de Abdel Majid Fadl Ali Hassan ( un refugiado de 1948 que vive en El Campo de Bourg El Harajneh) contando la historia de la destrucción de su casa en Palestina.
Anas el Aili trabaja con niños palestinos en Ramallah. Éstos realizan autónomamente un retrato de su entorno, desde su particular perspectiva y noción del lenguaje vídeo.
Sin títuloLargas imágenes detenidas. El texto, el lenguaje y el sonido se unen para construir la historia de un grupo anónimo que pasa el tiempo midiendo distancias.
“Escribí este poema cuando las bombas caían sobre Gaza.. (...) Él me preguntó: “Srta. Ziadah. ¿no cree usted que todo se arreglaría si dejasen de enseñar tanto odio a sus hijos? (...). Busqué dentro de mí la fortaleza para ser paciente. Pero la paciencia no está en la punta de mi lengua mientras las bombas caen sobre Gaza. La paciencia simplemente se me ha acabado. Pausa. Sonrisa. Nosotros enseñamos a vivir, señor. (…) Estos no son dos bandos iguales, ocupantes y ocupados, y un centenar de muertos, dos centenares de muertos, un millar de muertos. ¿Hay alguien ahí fuera? ¿Habrá alguien que escuche? Desearía poder plañir sobre sus cuerpos, desearía simplemente poder correr allí, a cada campo de refugiados y coger en brazos a cada niño, taparles los oídos para que no tuvieran que escuchar el sonido de las bombas el resto de sus vidas, como me pasa a mí. Hoy mi cuerpo fue una masacre televisiva. Nosotros enseñamos vida, señor. Nosotros los palestinos nos levantamos cada mañana para enseñarle al resto del mundo Vida, señor.”
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