¡Feliz cumpleaños al Frente Nacional! Durante mucho tiempo animado por la necesidad de establecer un diálogo sobre la guerra de Argelia, René Vautier grabó los testimonios de independentistas argelinos, reclutas y reservistas franceses, generales del ejército francés, historiadores... Así, Mohamed Moulay, Ali Rouchaï, Mohamed Loulli, Germaine Tillion, Paul Teitgen, Pierre Vidal-Naquet, el coronel Antoine Argoud, el general de Bollardière o el general Jacques Massu, entre otros, dieron su testimonio ante la cámara de Vautier. Un documental inédito durante muchos años que recuerda de dónde viene el Frente Nacional, el cual cambió de nombre y adquirió cierta respetabilidad tras el liderazgo de Jean-Marie Le Pen. Advertencia: la película es una copia rescatada. La calidad técnica está deteriorada, pero eso no es más que un detalle... El hombre de las manos ensangrentadas (por René Vautier) Me había embarcado en un trabajo histórico: grabar en cintas de vídeo las “memorias” de testigos de la guerra de Argelia, para que algún día jóvenes estudiantes de Francia y Argelia pudieran escribir juntos, en imágenes, una historia común de las relaciones entre ambos pueblos. Me habían hablado de un hombre, en Saint-Eugène, que, aunque había sido torturado, tenía dificultades para que se le reconocieran sus derechos a pensión porque nunca había sido miembro del FLN. Fui a entrevistarlo un poco por casualidad: me contó sus torturas, y cómo, entre sesiones de “gégène” (tortura eléctrica) y “bañera” (tortura por inmersión), sus torturadores le habían hundido los pulgares en las cuencas de los ojos: “como si quisieran hacerme saltar los ojos”. Luego hice lo que siempre hacía: mostrarle una serie de fotos de oficiales paracaidistas, para preguntarle si reconocía a sus torturadores. Con mucha dignidad, me respondió que ya no podía ver... pero añadió: “Tengo un papel del señor alcalde (el alcalde de Argel en esa época era Jacques Chevalier, exministro de Defensa de Mendès-France) en el que está escrito el nombre del teniente de los paracaidistas.” Fue así como vi que el nombre que él ya no podía leer —se había quedado ciego a causa de las torturas— era el del teniente Le Pen. Hice autenticar la firma de Jacques Chevalier por miembros de su familia y personas que habían trabajado con él; verifiqué en documentos de la época —no había duda. Parece que hay una ley que prohíbe en Francia usar testimonios sobre atrocidades cometidas durante la guerra de Argelia. No seamos ridículos: se sospecha que los austríacos han puesto al frente de su república a un hombre acusado de haber “encubierto” torturas, ¿y habría que ocultar a los franceses documentos que el mundo entero se deleitará en plena campaña presidencial? Porque ninguna ley puede impedir que el mundo entero —¡excepto Francia!— sepa que tendremos un candidato no solo con discursos delirantes, sino con las manos ensangrentadas. Este artículo fue publicado en L’Humanité el 29 de septiembre de 1987.
Olvido
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/ CONTEXTO 1994 - 2020
Esta programación a modo de ensayo quiere reflexionar sobre algunos de las realidades más preocupantes de nuestro tiempo, en concreto la experiencia del conflicto con el poder y la inminencia de un enfrentamiento aún mayor. Un conflicto que sobrepasa el ámbito de lo político para afectar a la noción misma de civilización y cuyo origen parece emanar de la propia interioridad del ser humano.
Es así como planteamos, a través de una serie de proyecciones, una mirada más allá de la inmediatez de los recientes acontecimientos, de la lógica de acción-reacción, o de la persistente noción del otro como negativo. Para intentar ganar una distancia que permita la reflexión.
Esta mirada la proponemos a través de un doble núcleo de la programación: La Commune de Peter Watkins, y El Mahabharata de Peter Brook. Contextualizados con una serie de documentales y documentos que reflejan la contemporaneidad de esta situación.
La Commune , propone una mirada al conflicto contemporáneo, más allá del olvido político. Una reflexión desde la distancia histórica sobre un acontecimiento clave como fue la existencia y extinción de La Comuna de París 1871, y a la vez un radical cuestionamiento de la realidad social de nuestros días y de su representación mediática, ya que la obra está interpretada por personas que exponen su situación actual en el París del 1999.Proyectamos esta película en 3 fragmentos, cada uno de ellos irá seguido de un debate conducido por los integrantes del colectivo Rebond La Commune ; nacido a partir de la experiencia de realizar este film.
El Mahabharata de Peter Brook, propone sobre el conflicto no ya una mirada histórica, sino fuera de la historia, fuera del tiempo lineal, para entrar en el tiempo mítico del constante retorno, de la tensión dialéctica entre el olvido y el recuerdo de la verdadera naturaleza humana. Un conflicto que el Mahabharata presenta en diferentes niveles, relacionados con: lo político (poder), la civilización, la supervivencia de la vida sobre la Tierra, y simultáneamente como expresión de la batalla interior que se libra en el seno de cada ser humano.
La proyección de esta obra en 3 partes, irá precedida por los fragmentos de una conversación con Jean-Claude Carrière, guionista y adaptador teatral del Mahabharata de Brook, que grabamos en París, a fin de tratar las claves de esta obra en relación a las nociones de conflicto y olvido.
Esta historia trata de ti
La programación se inicia siguiendo el curso del Mahabharata, un inmenso poema, que fluye como un gran río, con una riqueza inagotable que desafía todo análisis estructural, temático, histórico o psicológico. Sus puertas se abren constantemente a otras puertas que conducen a otras. No es posible encerrarlo. Las capas de sub-textos, a veces contradictorias, siguen a otras y se entretejen sin perder el tema central. El tema es una amenaza: vivimos en un tiempo de destrucción - todo apunta en la misma dirección. ¿Puede evitarse esta destrucción?. (1)
Ante esta situación el Mahabharata nos propone, ya en su primeras lineas, un viaje interior, un viaje de conocimiento, de transformación.
- ¿De qué trata el poema?
- Trata de ti. Es la historia de tu raza, de cómo nacieron y crecieron tus antepasados, y de cómo estalló una gran guerra. Es la història poètica de la humanidad, y si la escuchas con atención al final serás una persona diferente. (2)
Progresivamente el relato nos adentra en el enfrentamiento entre dos grupos: los Pandava y los Kaurava. Un enfrentamiento que toma la forma de un conflicto por el poder, pero que nace de una concepción casi opuesta de la vida. Con todos los matices y ambivalencias, observamos como los Pandava actúan teniendo como referencia la búsqueda y el cumplimiento del dharma , mientras que los Kaurava parecen guiarse únicamente por el deseo y el miedo: deseo de poseer el poder, miedo de perderlo, para ello no reparan en utilizar todos los medios, sin admitir límite alguno, mientras cuentan con la complicidad de sus padres: un rey ciego y una reina que voluntariamente cubre sus ojos con un velo.
Se juega entonces una partida de dados, una forma de representar y eludir momentáneamente el conflicto directo y a la vez una estratagema. La partida está trucada, el juego del poder es un juego amañado. El resultado solo puede ser uno: la derrota y la pérdida de todos los bienes, incluida la libertad. Por delante queda el exilio y la guerra.
En nuestros días este juego amañado toma formas y nombres que a menudo enmascaran su finalidad: crear una realidad a medida de los intereses privados de unos pocos. Como en el caso del llamado libre comercio, supuestamente una partida justa en el juego de la economía, pero que por la desigualdad de sus participantes y la no reciprocidad de las reglas, entraña una voluntad de supremacía. Otros disimulan algo tan evidente como el carácter corporativo y empresarial de algunas redes sociales y de muchas herramientas virtuales que apenas ocultan su reverso de control. Así habitamos una realidad de las apariencias: aparentemente escogemos, aparentemente nos comunicamos, aparentemente estamos a salvo, gracias a un espeso entramado de dispositivos sociales. Pero, inadvertidamente cada día, al cumplir el ritual de sometimiento en el que se ha convertido el trabajo, el sistema educativo, sanitario, la cultura y el ocio, firmamos un contrato silencioso:
Acepto la competitividad como base de nuestro sistema, aunque soy consciente de que este funcionamiento engendra frustración y cólera a la inmensa mayoría de los perdedores. Acepto que me humillen o me exploten a condición de que se me permita humillar o explotar a otro que ocupe un lugar inferior en la pirámide social (...)
Acepto que en nombre de la paz, el primer gasto de los Estados sea el de defensa (…) Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar hasta qué punto nuestra situación es normal. (3)Obviamente, no firmar el contrato comporta diversas y crecientes formas de exclusión. Ante esta situación, la protesta puede conducirse sin problemas por los canales de la apariencia, renunciando a toda acción transformadora. Sin embargo, si quiere hacerse real será estigmatizada como sectaria, agresiva y violenta, con independencia de los medios y fines que elija.
Del poder , el documental de Zaván, se centra precisamente en este aspecto, el momento en el que el poder muestra su verdadera naturaleza más allá de los bellos nombres con los que vela y legitima su ejercicio. Ese momento desvelado del poder se da cuando recurre a la violencia de la represión. Génova, 2001, cientos de miles de manifestantes protestan en las calles. No es un hecho aislado, antes la protesta ha mostrado su fuerza creciente en Seatle 1999, en Praga 2000 y empieza a representar una posibilidad de cambio... Las autoridades blindan la ciudad, vallan barrios enteros, suspenden el tratado de Schengen, para proteger la reunión de los ocho jefes de Estado más poderosos. Según fuentes de los sindicatos policiales, se plantea deliberadamente un escenario de violencia extrema contra los manifestantes, sin excluir la posibilidad de alguna muerte (4). La violencia policial se desata, se golpea a todo el mundo, empiezan a caer los heridos, cientos, algunos en estado de coma, la situación deriva rápidamente en una encerrona para los manifestantes, hasta constituir según Amnistía Internacional “la mayor violación de derechos humanos en la historia de Italia desde la segunda guerra mundial”. Carlo Giuliani cae muerto por dos disparos en la cabeza, posteriormente el comisario enjuiciado fue absuelto. Esta muerte, lejos de frenar la violencia policial, parece estimularla y darle su verdadero sentido, la represión continúa con toda su fuerza durante los días siguientes. Del poder, nos muestra este acontecimiento a partir de un entramado de grabaciones, en s
"EDVARD MUNCH es la película más personal que he hecho nunca. Su génesis se encuentra en una visita al Museo Edvard Munch de Oslo, en 1968, durante la proyección de varias de mis películas por la Universidad de Oslo. Me impresionó la fuerza de los cuadros de Munch, especialmente los que representan la triste vida de su familia, y me conmovió mucho la franqueza del artista, con las personas de sus cuadros mirándonos directamente. También sentí una afinidad personal con su vinculación del pasado y el presente, por ejemplo, en el gran cuadro que muestra la angustia de su familia al morir su hermana Sophie: el artista y sus hermanos y hermanas aparecen representados como adultos -como lo eran en la década de 1890, cuando pintó esta escena-, aunque el suceso había tenido lugar unos 20 años antes. En otra ocasión, también me conmovió mucho la obra maestra de Munch Death of a Child, expuesta en la Galería Nacional de Oslo; en este cuadro, el artista está destrozado y, en un frenesí casi desesperado, ha difuminado la forma de su anterior representación de la muerte de Sophie. En su momento, este cuadro fue tachado de "incompleto", acusación que también pesó sobre otras de sus obras". Peter Watkins
Sin títuloCRA'P - pràctiques de creació i recerca artística
25 de marzo de 19:30h a 21:30h
• “Les dormants“ de Pierre-Yves Vanderweerd, 65’ (Bélgica) (2009). VO. francés. Subtítulos en castellano.
Las cuatro historias que habitan esta película nos conducen de Bélgica a las orillas del río Senegal, de las Ardenas francesas a las montañas del Sáhara Occidental.
Lo que tienen en común es que nos llevan a conocer a los durmientes. Hombres y mujeres que se mueven entre dos mundos, el de los ausentes y el de los vivos, entre dos estados, el de la vigilia y el del sueño.
En cada una de estas historias hay un misterio libre de toda creencia, de toda filosofía, de todo intento de explicación. Un misterio capaz de re encantar la realidad.
• “La vida en armonía” de Toni Serra *) Abu Ali ,15’ (Marruecos) (2018). VO. Árabe. Subtítulos en castellano.
Conversación con una mujer que lava y da masajes a las mujeres que van al hamman (baños públicos), ayuda a nacer a los niños del barrio y a lavar a sus muertos.
Plazas limitadas con reserva previa: info@cra-p.org / 666 763 504
CRA'P - pràctiques de creació i recerca artística
Anselm Clavé 67, 3r - 08100 Mollet del Vallès
CRA'P - pràctiques de creació i recerca artística
4 de noviembre de 19:30h a 21:30h
• “Le jour a vaincu la nuit” de Jean-Gabriel Périot, 28’ (Francia) (2013). VO. francés. Subtítulos en castellano.
Ocho retratos, ocho sueños, ocho evasiones.
• “Solitude at the end of the World” de Carlos Casas , 52’ (Argentina) (2002). VO. Castellano.
En una de las regiones más despobladas del mundo, varios hombres viven en total soledad, sin ver a nadie durante meses. Este documental cuenta la historia de tres de ellos, aislados del mundo por distintos motivos. El tiempo queda suspendido en uno de los lugares más duros del mundo.
• “How to be a recluse” de Laurel Swenson, 4’ (Canadá) (1998). VO. inglés. Subtítulos en castellano.
Una serie de "consejos" acerca de cómo ganar independencia y control frente a la dificultad implícita en las relaciones humanas.
Plazas limitadas con reserva previa: info@cra-p.org / 666 763 504
CRA'P - pràctiques de creació i recerca artística
Anselm Clavé 67, 3r - 08100 Mollet del Vallès
“Flota como una mariposa, pica como una avispa”. En plena guerra de Vietnam, con todos los tambores mediáticos lanzando la guerra y el patriotismo, Cassius Clay adoptó el nombre de Mohammed Ali y se negó a ir guerra y a ser utilizado en actividades de propaganda. Pagó por ello el precio de ser despojado del título mundial de los pesos pesados y afrontar la pena de cárcel. "No, yo no voy a viajar 10 mil km para asesinar a otro pueblo y ayudar a los amos blancos a dominar el mundo."
Sin títuloPrimera y segunda parte. La història de Rebond es remunta al 8 de gener de l’any 2000, quan uns cinquanta “actors” i tècnics de cinema es van reunir per preparar un primer cap de setmana d’experimentació a la Casa Popular de Montreuil, els dies 11 i 12 de març i sota el títol: “Rebound - média et immédiat”.
Estamos atravesando un periodo sombrío en la historia de la humanidad, en el que la combinación del cinismo posmoderno (que elimina el pensamiento crítico y humanista del sistema educativo); la creciente avaricia generada por la sociedad de consumo; la catástrofe humana, económica y ecológica que se manifiesta en forma de globalización; el aumento masivo del sufrimiento y la explotación de la población del llamado tercer mundo; y la adormecedora conformidad y normalización provocadas por la audiovisualización sistemática del planeta han formado, de forma sinérgica, un mundo en el que la ética, la moral, la colectividad humana y el compromiso (con todo lo que no sea oportunismo) se consideran “anticuados”. El despilfarro y la explotación económica se han convertido en lo habitual, hasta tal punto que se lo inculcamos a los niños. En un mundo como este, los acontecimientos de la primavera de 1871 en París representaron (y aún representan) la idea del compromiso con una lucha por un mundo mejor y la necesidad de algún tipo de utopía social colectiva – tan necesaria ahora como el aire que respiramos. De ahí surgió la idea de hacer una película que mostrara este compromiso.
Sin títuloEstamos atravesando un periodo sombrío en la historia de la humanidad, en el que la combinación del cinismo posmoderno (que elimina el pensamiento crítico y humanista del sistema educativo); la creciente avaricia generada por la sociedad de consumo; la catástrofe humana, económica y ecológica que se manifiesta en forma de globalización; el aumento masivo del sufrimiento y la explotación de la población del llamado tercer mundo; y la adormecedora conformidad y normalización provocadas por la audiovisualización sistemática del planeta han formado, de forma sinérgica, un mundo en el que la ética, la moral, la colectividad humana y el compromiso (con todo lo que no sea oportunismo) se consideran “anticuados”. El despilfarro y la explotación económica se han convertido en lo habitual, hasta tal punto que se lo inculcamos a los niños. En un mundo como este, los acontecimientos de la primavera de 1871 en París representaron (y aún representan) la idea del compromiso con una lucha por un mundo mejor y la necesidad de algún tipo de utopía social colectiva – tan necesaria ahora como el aire que respiramos. De ahí surgió la idea de hacer una película que mostrara este compromiso.
Sin títuloEstamos atravesando un periodo sombrío en la historia de la humanidad, en el que la combinación del cinismo posmoderno (que elimina el pensamiento crítico y humanista del sistema educativo); la creciente avaricia generada por la sociedad de consumo; la catástrofe humana, económica y ecológica que se manifiesta en forma de globalización; el aumento masivo del sufrimiento y la explotación de la población del llamado tercer mundo; y la adormecedora conformidad y normalización provocadas por la audiovisualización sistemática del planeta han formado, de forma sinérgica, un mundo en el que la ética, la moral, la colectividad humana y el compromiso (con todo lo que no sea oportunismo) se consideran “anticuados”. El despilfarro y la explotación económica se han convertido en lo habitual, hasta tal punto que se lo inculcamos a los niños. En un mundo como este, los acontecimientos de la primavera de 1871 en París representaron (y aún representan) la idea del compromiso con una lucha por un mundo mejor y la necesidad de algún tipo de utopía social colectiva – tan necesaria ahora como el aire que respiramos. De ahí surgió la idea de hacer una película que mostrara este compromiso.
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