Ambientado en un presente imaginario en el que un puente recorre el estrecho de Gibraltar, Atlantropa mezcla realidad y ficción relacionando el puente con noticias actuales y la visión de un arquitecto modernista de construir una presa en el Estrecho para crear un nuevo continente. Concebido originariamente como un símbolo de unidad entre África y Europa, después de su clausura el puente es adquirido por las fuerzas de la UE y toma un significado completamente distinto. Citado por primera vez en ciencia-ficción por Arthur C. Clarke, las Naciones Unidas han contemplado recientemente el puente de Gibraltar como una posibilidad real.
Sin títuloFronteras
5 Descripción archivística resultados para Fronteras
Europlex observa las diferentes actividades fronterizas en la frontera de Marruecos y España e intenta hacer visible estos oscuros trayectos. En el circuito repetitivo alrededor del check-point del enclave de Ceuta el video observa a las mujeres contrabandistas y a las mujeres marroquíes que trabajan en las zonas transnacionales del Norte de África y el Mercado Europeo. Ellas forman en todo caso un nivel vital del espacio económico y cultural entre Europa y África.
En un intento por alcanzar una vida mejor, cientos de niños marroquíes se cuelan en Melilla, un pequeño enclave español al norte de Marruecos. Este proyecto documenta la vida de un grupo de menores atrapados en esta porción española de África, los cuales, deslumbrados por un falso sentido de prosperidad, intentan saltar a diario a uno de los muchos barcos que los llevarán a la península y, con suerte, a alcanzar su sueño europeo.
Sin títuloUn hombre ausente. Una mujer que recibe sus cartas. Ella nos las lee, pero permanece invisible. El que envía las cartas le describe su viaje. A menos que sea el escenario de una película imaginada.
El puerto de Tánger es un sitio de tránsito por donde pasan cada día gran cantidad de viajeros y mercancías en grandes camiones hacia toda Europa. Por esta razón viven en el puerto multitud de niños y adultos esperando su oportunidad para esconderse en los bajos de un camión y conseguí cruzar la frontera Shengen. Casi todos tienen casa y familia. No son “sin techo”. Los tangerinos pasan un tiempo y vuelven a casa a recuperar fuerzas hasta el siguiente intento. Los que vienen de lejos se instalan entre los containers o en algún rincón más o menos discreto del puerto. Abdeghani es uno de estos menores de edad que han decidido dejar su familia al sur de Marruecos para intentar cruzar a España.