José, Victoria, y Miquel, entre otros, viven, han vivido o están al límite de vivir en la calle. Antibiografies narra el latido de la vida de las personas sin hogar en Barcelona. Una realidad oculta, invisible, pero no por esto menos viva. Los protagonistas relatan sus formas de subsistencia, las relaciones y la ocupación del espacio público, al tiempo que reflexionan sobre la sociedad actual desde su posición fronteriza y periférica.
Catalunya
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“Extraño es aquel al que siempre se le pregunta: «¿de donde vienes, hermano?» o se le pregunta: «¿hace calor en tu país?». No le preocupan los detalles que conciernen a la gente del país donde está o por su "política" doméstica. Pero es el primero en sufrir sus consecuencias. Quizás no se alegra cuando ellos están alegres pero siempre tiene miedo cuando ellos tienen miedo.” - Mourid Barghouti.
Sin títuloEl espacio del inmigrante es un espacio autogestionado formado por y para migrantes. Es un espacio de encuentro, reflexión y acción. Partiendo desde los saberes "migrantes" y exponiendo los propios cuerpos racializados, el espacio busca generar nuevas formas de resistencia, empoderamiento y reivindicación de las personas migrantes como sujetos políticos.
Desde hace años, Barcelona implementa un modelo de ciudad que arrincona a aquellos que no entran en el paradigma triunfalista de lo moderno, lo europeo y la prosperidad. El máximo exponente de este discurso es el barrio del 22@. Una zona de la ciudad construida encima del antiguo barrio industrial del Poblenou, situado en el margen norte de la ciudad. Es en este espacio en el que se encuentra la Nave. Este es el hogar de unas 300 personas aproximadamente, de diferentes edades y nacionalidades. En la Nave viven inmigrantes en su mayoría africanos, con o sin papeles, pero también algunos inmigrantes rumanos, suramericanos, y también españoles. Muchos de ellos con una historia común: hasta hace unos pocos años o meses tenían casa y trabajo. El trabajo se terminó y tuvieron que marcharse de sus pisos. Se quedan en la Nave, aunque a muchos no les guste el lugar, porque allí se está mejor que en la calle. Hay más seguridad, posibilidades de sobrevivir, de recoger la chatarra que luego venden a mayoristas del reciclaje del metal. También cierto sentimiento de comunidad. En la Nave se han creado tres bares que abastecen, a precios razonables, de comida a la comunidad y algún reconfortante café o cerveza al final de la jornada. Hay también algunos almacenes que acumulan la chatarra para vender, que representa prácticamente el único sustento para la mayoría de los habitantes del lugar y que vertebra en gran medida la vida de la Nave. A toda esta lucha por seguir respirando, sin permiso, se le añadió en Julio de 2012 la lucha por poder permanecer en lo que desde hace dos años viene siendo su casa. A causa de la denuncia de la familia Iglesias Baciana, propietaria de los terrenos y de una empresa inmobiliaria, se decretó un desalojo policial previsto para el 16 de Julio del mismo año. Se dió, además, la paradoja que la familia de propietarios que se negó a negociar, poseía también una fundación para la ayuda a mujeres jóvenes que vivieran en la pobreza en distintas partes del mundo, entre ellas África.
Sin títuloAlgo pasó en la frontera entre España y Marruecos en el otoño del 2005. Algo que sigue ocurriendo hoy en otros lugares y de otros modos. Una frontera europea es cruzada con precarias escaleras por cientos de migrantes subsaharianos. Armas, pelotas de goma, muerte. Miles de deportaciones al desierto del Sáhara. Muerte. La televisión española emite las imágenes de una guerra acelerada. Cuerpos sin sujeto. Algo que vimos. Regresando a los lugares que rodean la frontera donde todo ocurrió encontramos espacios vacíos. Paisajes sin huellas. Y lo que permanece, aquella valla. ¿Cómo crear una nueva representación que escape de la sobresaturación de imágenes del migrante como víctima? Alguien más se había planteado ya la misma pregunta. Un grupo de refugiados congoleños está bloqueado en Marruecos esperando llegar a Europa. Han creado una obra de teatro acerca de su propia experiencia migratoria. En la misma habitación donde cada día viven, el teatro emerge como auto-representación de cada uno de los pasos dados en el camino. Pero ésta no es una obra acabada. No hay público, tampoco escenario. Tan sólo una pieza que espera ser completada.
Un capítulo de un proyecto largo sobre la lucha de los inmigrantes con papeles y sin papeles. El segmento relata la noche de los encierros de Junio 2004 vista desde el interior de la iglesia del Pí, dando a conocer el desarrollo de las asambleas, bajo la presión del gobierno, los sindicatos mayoritarios, la policía, y posteriormente, las declaraciones a través de la prensa.
Sin títuloEurope Trap es una película que describe la verdadera lucha de un refugiado. Un primer plano de Zakereh, una madre de 55 años que intenta reunirse con su hijo, atrapado en Grecia. A través de sus ojos seremos testigos de su lucha contra sí misma y contra la sociedad; una lucha tan dura como la anterior a la que se enfrentó en los tiempos de la guerra de Afganistán. Zakereh huyó de Afganistán hace muchos años. Escapó de la guerra, pero encontró miseria y hostilidad. Primero en Irán, como viuda, con un hijo y sin ningún derecho, y después cruzando sin papeles muchas fronteras hasta llegar a Europa. Una vez en Europa, en el aeropuerto de Atenas perdió a su hijo Omid y llegó sola a España sin saber dónde estaba. Ahora sufre un choque cultural, intenta encajar en otro mundo al que no pertenece y lidia cada día con una extraña realidad, con toda su tristeza y su dolor. El retrato íntimo de una mujer afgana, que primero se convirtió en viuda y luego en refugiada. Un testimonio de la incomprensión de un nuevo mundo y de la situación a la que tiene que enfrentarse ahora, una guerra tan dura como la anterior, en la trampa de Europa. Un documental sobre el exilio, la soledad y los fantasmas de la guerra.
Sin títuloUn viaje iniciático al interior de la ciudad de Fez mediante fragmentos que ilustran diferentes aspectos del tejido antropológico, sociológico, urbanístico y religioso de la ciudad. Estos son los videos de la exposición que, con el mismo título, se realizó en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona en el año 2002 (Un proyecto de Albert García-Espuche y Toni Serra).
En la frontera la línea como principio de propiedad adquiere su mayor dimensión definiendo físicamente la esfera de las relaciones. Diariamente aquellos que la transgreden reconstruyen esas líneas imaginarias redefinen la geografía tradicional y ocupan los no-lugares donde "los otros" existen de forma temporal."Los otros", los no ciudadanos, son fantasmagóricas piezas intercambiables de un mercado flexible. Son seres casi invisibles permanentemente controlados por la tecnología. Argumentando una mayor seguridad ciudadana se les aparta de los espacios públicos, reservados para los ciudadanos con derechos. La frontera, imprescindible para justificar una difusa identidad europea, es mantenida mediante la militarización fronteriza, y vigilada y explotada por ONG y multinacionales.
Sin títuloEste proyecto audiovisual articula, a través de distintas voces, el proceso de habitar un territorio que hasta hace poco ha pertenecido a la periferia de la ciudad de Barcelona. Torre Baró y Vallbona son dos barrios que en la actualidad se proyectan como nodo de conexión y expansión del crecimiento urbano metropolitano. La breve historia de estos barrios es narrada desde distintos ejes temáticos: una fase inicial que explica la ocupación del territorio a través del asentamiento y la autoconstrucción; una fase posterior caracterizada por la lucha, el proceso de reivindicaciones sociopolíticas y la concreción del movimiento asociativo; y una parte final que dibuja el posible futuro como enclave de conexión y relación con el contexto urbano.